De ahí hacia atrás quedaron vestigios de una vida sin vida. De ahí en adelante las cosas cambiaron de manera drástica. Me encontré un buen trabajo, conocí parte del sur de mi continente, reconocí un viejo amor.
Ahora solo me toca naufragar, tengo certidumbre de lo que hago, mas no de lo que siento. Perdido en el mar, donde mis emociones se desbordan y se pierden en su inmensidad. Floto gracias a lo demás: un baúl de expectativas y una "Caja de Pandora".
No hay comentarios.:
Publicar un comentario