3.30.2011

Cuando dejé de ser naufrago para ser marinero...

Cierto que he sido un naufrago. Desolado, asoleado, cuasi víctima de insolación. Pero me la he pasado quejándome. En vez de ser marinero y capitán de mi felicidad. Ha llegado el momento de cambiar. Ella mar y yo marinero.

Pablo Neruda diría:

"Amo el amor de los marineros que besan y se van.
Dejan una promesa, no vuelven nunca más.
En cada puerto una mujer espera;
los marineros besan y se van.
Una noche se acuestan con la muerte en el lecho del mar.

.....

Amo el amor de los marineros que besan y se van.
Amor que puede ser eterno y puede ser fugaz.
En cada puerto una mujer espera;
los marineros besan y se van.
Una noche se acuestan con la muerte en el lecho del mar."

Cuánto tiempo sumergido a punto de ahogarme. Cuando puedo besar y no volver jamás.

3.12.2011

La última vez que estuve por aquí, fue el 10 del 10 del 10. Han pasado varios meses ya desde ese día. Como huella de ola en la costa se borró.

De ahí hacia atrás quedaron vestigios de una vida sin vida. De ahí en adelante las cosas cambiaron de manera drástica. Me encontré un buen trabajo, conocí parte del sur de mi continente, reconocí un viejo amor.

Ahora solo me toca naufragar, tengo certidumbre de lo que hago, mas no de lo que siento. Perdido en el mar, donde mis emociones se desbordan y se pierden en su inmensidad. Floto gracias a lo demás: un baúl de expectativas y una "Caja de Pandora".