3.24.2008

Reencuentro con la letra


Escucho notas salir de ese piano viejo, polvoso, de cuerdas rotas e incompleto teclado. Sobre él descansan como muertos partituras amarillentas que en su tiempo acompañaron pasos sincronizados con miradas fijas. Mis dedos, recorren las orillas para apartar un poco del gris y fino polvo para después desplazarse sobre los do, re, fa, la y tocar esa melodía que rasca mi cerebro. Cuando comienzo a pisar, mis yemas recordaron los tonos, los colores del sonido, entendí a los muertos y mi memoria regresó. Hacía vidas que no me acercaba a un instrumento, que no leía música y menos la escribía ya que me he dedicado a estudiar la bolsa, los ciclos y leer los periódicos que todos los días me ofrecen el fin del día y del mundo. Pero al estar acompañado de este viejo amigo esas noticias que te destierran de toda ilusión desaparecen y este momento es llano, tranquilo. Con esta pasividad aflora la virtud, el don, o diría que las muchas horas de práctica. No me preocupo por lo que dicen los corchetes, ni los bemoles, solo toco y continúo a pesar de que no tengo mi, sol, si, solo sigo. Paré poco tiempo después a falta de ideas y ritmo, preferí tomar un descanso del lado opuesto al baúl de mis recuerdos sin dejarlo de mirar, preguntándome que hacía ahí.

No tomó mucho tiempo saber que desde que escuché sus notas salir que me estaba esperando para que lo tocara de nuevo, aunque mis dedos y mi memoria fuesen menos hábiles, pero el seguiría ahí. Me dijo con sus notas desafinadas que podemos ser un buen par y seguir musicalizando el silencio. Las partituras me ayudarían a no olvidar lo que ya se había escrito. Pero lo más importante fue que a pesar del transcurrir del tiempo esas notas, esas pisadas y esos muertos revivirían con el sentir.

Ahora debo salir del lugar que alberga a mi amigo piano, para regresar y contar con él.

3.23.2008

Bienvenido!


La historia de este blog se resume en la insistencia de mi amiga Sirena (pueden ver su blog también). Comenzó por que me quiso enseñarrrr unas tremendas cosas... que había escrito por influencia de la luna. Dice ser que es un pedazo de ella, yo digo que siempre ha estado en un voyage sideral. La sirena, que ahora esta a mi lado, me da la bienvenida -¡¡¡ay que rico!!!- a este espacio de libre expresión.

Espero que las ocurrencias que aquí compartiré sean de su agrado y cualquier crítica, mentada, lo que sea, será bien recibida con alegría...

Enhorabuena, que este lugar sea de chistes, de tristezas, de seriedad, de compartir experiencias y alguna que otra receta.

Y yo, como miembro de nuevos aires (disculpen tengo que ir al baño), sólo me queda dar las gracias.