8.29.2008
Continúa...
Y sigo dando pasos, cortos pero efectivos.
Volteo y me veo aun jugando en las canchas de futbol, disfrutando mis clases de secundaria a la par de no quitarle la mirada a la niña que siempre me gustó. Me veo, en las primeras fiestas con mis compañeros imitando un baile de rap y dance en las pistas que con anterioridad habían utilizado las anfitrionas quinceañeras. Al paso de unos años me encontré con muchas amistades con las que compartía ventanales para calificar la pasarela de chicas universitarias, desayunos eternos en el Portón y las cervezas de los viernes antes de llegar a casa.
El fin de esos años grandiosos y llenos de recuerdos perdurables inició. Comenzó el turno en donde la responsabilidad de hacer la tarea nos permitiría realizar esos sueños que fuimos formando con los amigos y en pensamientos. Muchos perdimos el paso, otros más lo siguieron y lo concluyeron con gran éxito. Y sin temor a errar continuamos el recorrido que nos condujo a un millar de lugares, de satisfacciones y de experiencias.
Hoy volteo y miro todos esos momentos. ¡Qué feliz fui!
Ahora, sigo dando pasos, cortos pero efectivos. Sin temor a errar, inspirado en la creencia de lo que hago. Estructurando sueños, poco a poco, hay prisa pero no ansiedad.
¡Qué feliz soy! y aun, cuando el momento requiere un poco de cabeceo, lo sigo siendo. Mi corazón siente y sigo pensando con agilidad.
¡Qué feliz soy! ya no volteo y miro mas allá.
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