7.16.2008

Parece mentira...

El día de ayer fue apático, se darán cuenta por lo que escribí... pero hoy, me acordé de algo que había dejado hace mucho tiempo de pensar y de hablar, y fue que existen pequeños detalles que modifican los segundos que completan los minutos o los minutos que hacen a las horas o las horas que inventan los días, sólo cambia y todo cambio parece ser bueno.

Este nuevo aire de grandes expectativas que renace por esos pequeños detalles, no son cosa de otro mundo, fue un paseo corto por el centro histórico, correr por el parque de las Rosas, pelotear con los cuates del entrenamiento futbolero, y captar sonrisas de una enfermera que cuenta chistes hospitaleros con el fondo de su hermano "emo", imagínense!!! No es una escena común y vaya que esta situación de medianoche se ha hecho un disparate y digno de caricatura.

Lo mejor que pudo haber pasado fue que un momento abyecto, como lo podría ser la rutina, derivado de la abulia, ahora es una pequeña comedia que borra el modorro de los días pasados.

Encuentro luz y con ganas de cambiar el próximo paso.

Saludos.

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